Sunday, January 28, 2007

Primeras imágenes del Conan de Corben




















En realidad, no se trata de Conan, sino de su abuelo Cronnacht. Al igual que en su magnífica versión de Hellboy, Corben colabora con otro dibujante (esta vez Cary Nord) encargándose de un flash-back, correspondiente a una saga que comprende los números 47 al 52 de la serie regular de Conan (publicada por Dark Horse), en el que explica las peripecias de un antepasado que tendrá una fuerte influencia en Conan, transmitiéndole las ansias de ver mundo.
Las páginas, como se puede apreciar, son espléndidas.

Saturday, January 27, 2007

Cómic de sangre

Cuando Corben finalizó abruptamente la interesante Horror in the dark en su cuarto número, se vió obligado a incorporar dos historias de Tales of the black diamond en lugar de una. Esta serie narraba las terroríficas vicisitudes, en distintas épocas, de la gente que entraban en contacto con una extraña diadema.
En la quinta historia, Carton of blood, el protagonista, se llama Rich y tiene un cierto parecido al autor.
¿Coincidencia?
Un no rotundo. Es notorio que Corben suele utilizar su propio cuerpo como modelo para sus personajes. Véanse las magníficas Las ratas de las paredes y El corazón delator. Pero en esta ocasión Rich va un poco más allá. El protagonista se gana la vida como dibujante de cómics de terror, en clara pugna con las publicaciones de superhéroes. Y además está pasando por una fuerte crisis creativa. La solución a dicho bache artístico pasará por el fortuito encontronazo con la joya. Pronto entrará en una espiral de violencia que le proporcionará nuevas ideas para la creación de una obra maestra del terror, donde Rich dibuja a Rich que a su vez dibuja a Rich... En fin, una divertida pesadilla.

Saturday, January 20, 2007

Y se hizo el movimiento






Pocos autores pueden reflejar tanto en una sola viñeta como Corben. Unas veces, la expresividad alcanza cotas estratosféricas; otras, la lograda ambientación crea una fantática aura de ensueño. Pero Corben aún da más: nos ofrece el movimiento.
Como muestra, aquí tenemos esta viñeta de la que es, quizás, su mejor obra larga: Den 2: Muvovum.
Huyendo de los dramites, Den y sus amigos se disponen a embarcar hacia un refugio seguro. Pero un desdichado compañero se adelanta imprudentemente...
Obsérvese como Rich representa la frenética carrera hacia la vida o hacia la muerte. Obsérvese como cada uno de los drámites, en distintas y creíbles posturas todos, se abalanzan raudamente hacia la desesperada víctima. Nada es estático. Todas las trayectorias convergen hacia el centro, hacia la presa. Cada vez que contemplo esta imagen siento una sensación de vértigo, de angustia, de ser partícipe de un suspense en crescendo.

Y Corben dijo: hágase el movimiento.

Friday, January 12, 2007

Quiero una mascota como Jordella

Den 2: Muvovum no sólo es una obra maestra absoluta. Es de lo mejorcito de Corben y esto, tratándose de Rich, son palabras mayores. Repleta de escenas inolvidables, y sin ayuda de textos explicativos, intenta y consigue (en mi opinión) superar la rompedora Den 1: Neverwhere. Con un dominio del dibujo, color y narrativa sencillamente impresionantes, Corben consigue crear una fantástica obra donde cada una de sus páginas constituye un deleite para los sentidos. Uno de mis momentos preferidos es la aparición de Jordella, un ser digamos que muy cariñoso. Pero que conviene no hacerla enfadar...


















Saturday, January 06, 2007

El mundo de Razar

Corben cuida mucho los detalles. No sólo en el apartado gráfico, sino también en la creación de un mundo consistente cuyos habitantes están situados dentro de un entorno muy creíble. Cuando Rich emprendió la aventura underground con Fantagor, publicada por él en 1970, creó a un simpático y bribonzuelo personaje: Razar el antihéroe. Protagonista de las divertidas Razar the Unhero (Fantagor #1) y To Spear a Fair Maiden (Fantagor #2) junto con la más trágica Necromancer (Grim Wit #1 de 1972).
Para dar más verosimilitud al mundo de Razar, una lograda mezcla entre lo medieval y lo fantástico, dibujó un minucioso mapa. Idea que repetiría trece años más tarde, esta vez a todo color, en la formidable Den 2: Muvovum.