Thursday, November 20, 2008

Berenice

La primera vez que oí hablar de Berenice tendría unos 10 años. Era una época en la que habían sólo dos canales de televisión (en blanco y negro) y las series de terror de Ibáñez Serrador causaban furor en los telespectadores. A escondidas de mis padres, creo recordar, inicié mis primeras experiencias en el género de terror. Esperaba a que éstos estuvieran dormidos para encender, con la luz del comedor apagada, la televisión. Uno de los telefilms que más me impactaron fue el basado en un cuento de Poe. Trataba sobre un dentista perturbado y el episodio lo tenía todo: locura, muertes y un plano final inolvidable. Un enorme shock para una tierna mente como la mía. A partir de esto leí prácticamente toda la obra de Edgar Allan Poe. Y vislumbré a un genio absoluto. Creador (indiscutiblemente) del género policial con los crímenes de la calle Morgue (insuperable su trilogía sobre Dupin) y, en mi opinión (los expertos no estarán de acuerdo) también del género de horror. Su poesía, también sublime, ha sido recientemente homenajeada por Corben en su Haunt of Horror: Poe. Y su única narración larga: Arthur Gordon Pym (¿para cuando una adaptación corbeniana?) es una obra maestra total donde se combinan magistralmente la aventura marítima con el horror más descarnado. Y su final… no tengo palabras para describirlo.
Posteriormente descubrí sus ensayos. Y no son menos geniales; con la ambiciosa obra Eureka donde intenta, con una febril energía (donde el genio se fusiona con posibles delirios frutos de sus excesos etílicos), explicar nada más y menos que el origen del Universo, pasando por otros ensayos sobre un falso autómata que jugaba al ajedrez (desarmante el método analítico con el que demuestra el timo), sobre cómo construir un poema (¡ese cuervo!) y sobre criptografía (tema que trataría también en el relato el escarabajo de oro).
¿Y en cuanto a Berenice? Sólo mostraré un plano de Rich. ¿A que produce dentera?.

Tuesday, November 04, 2008

Hasta pronto

Debido a un grave asunto familiar me despido por unas semanas de este blog (no se notará mucho debido a la intermitencia de sus actualizaciones). He pedido un permiso en el trabajo para ausentarme unas dos semanas de mis obligaciones y, espero volver con vosotros en un futuro cercano.
No es una despedida, es un hasta pronto.